Once indígenas imaginarios para un Romeo y Julieta del fondo de los tiempos.
© Vanessa Premel

————————————————————+++++++++————————————————
Una curiosa tela pintada, dejando sólo ver once pares de zapatos, pasa ruidosamente delante de nosotros, colgada encima de pértigas floridas.
Algunos metros más lejos se abre, se divide en dos y se despliega en el suelo enfrentando el coro de las mujeres al de los hombres alrededor de un círculo rápidamente dibujado.
El ceremonial "indígena" puede empezar y nos hemos vuelto en un instante los espectadores, sentados en el mismo suelo en el corazón de la ciudad, en su linde o en plena naturaleza, de un himno arcaico al amor, de un mito primordial y trágico que data de antes de lo escrito.

———————————————————————————————————————————
A través de rituales serios o alegres, marcados por el gesto o el grito, puntuados con algunas palabras esenciales dichas en un lengua inventada y músicas con un salvajismo revisitado, se evoca el rigor oscuro de la tradición que rige las relaciones entre femenino y masculino.
Una joven y un joven confrontados de forma repentina con un amor tan violento como imposible, precipitan por su rebelión a cada uno de los miembros del clan en el estupor, el pavor o la interrogación; las amenazas subterráneas que habitan el mundo primitivo se cierran alrededor suyo; la noche llega poblada de pesadillas; llevada a su límite, la joven heroína acepta simular la muerte para escapar a la norma; su enamorado, quien no ha sido avisado, se envenena; un último beso pondrá fin a la vida de la joven...
Este paralelismo progresivo con la historia de "Romeo y Julieta" pertenece sin duda alguna al humor de Delices DADA y sobre todo a la necesidad, afirmada por los dadaístas y todavía actual, de divertirse con las obras reconocidas o lo serio del arte con mayúscula.
Este enfrentamiento descabellado entre una obra literaria clásica y un teatro basado sobre el sonido y el gesto no se limita, sin embargo, a este difícil reto.
La acentuación que trae aquí el universo primitivo despierta paradójicamente las preguntas apremiantes que agitan nuestra época, aquellas mismas ocasionadas por la oscilación entre modernidad galopante y refugio en la tradición.
En el desenlace, nos preguntamos, sin embargo, si este único argumento puede verdaderamente motivar esos "indígenas" que nos invitan ahora a dejar el lugar de su ceremonial, si no hay en ellos, en su inquietud, aquel día y aquí también, de llevar a cabo esta representación una necesitad más atemporal... la necesidad eterna de hacer encontrar lo imaginario y la realidad.


———————————————————————————————————————————


Coproducción: Delices DADA, el Festival Éclat de Aurillac, el Festival Châlon en la calle, el Citron Jaune d'Ilotopie, Lugar de creación en Aurillac - Festival de Aurillac y en Port Saint Louis du Rhône en el Citron Jaune d'Ilotopie.
Con la ayuda del Ministerio de la Cultura y del ADAMI.
Agradecimientos al Teatro del Fust por su cálida acogida en sus locales de Montélimar.

mail : alo@delices-dada.org

—————————————

—————————————